martes, 17 de mayo de 2016

Si los días fueran rocas

Pero no lo son, todo lo más arenilla que a veces pisas y resbalas, jugando, y otras rechinas sin querer, como quien levanta nervios y juega a la comba con el vello.

No me pongo estupenda, sigo estirando la piel -más incluso que el tiempo- por ver si llegara. Y no me quejo, de verdad que no lo hago, o no del todo. Qué más dará, J dixit, si el Sol engullirá la Tierra y todas nuestras tribulaciones no habrán servido de nada y entonces... etcétera de los etcéteras.

Tengo que reírme. Si no, moriría, dice K. Mansfield. Y como sé que mis dolencias son las suyas o parecidas, seguro, pues también río, y lo hago con ganas y de veras porque sigo sin conocer mejor remedio que la risa, aun histérica o a destiempo, incluso en forma de mueca. Lástima que las terapias de grupo no sean lo mío, lo que nos íbamos a reír. Lo que os iba a hacer reír.

Que en breve empieza la Feria del Libro, ahí está a la vuelta de la esquina, y ando haciendo un saquillo de monedas para gastar sin remordimiento. Y una lista que aumenta y retoco como la loca compulsiva que parezco en los últimos tiempos. Y qué más dará si lo mejor serán -como siempre- el paseo, la mañana arrebatada y escondida de todos menos de él, las cervezas al sol y el pellizcar de caseta en caseta con las ganas de dos malcriados que caprichean entre libros. La sensación de homenaje, la travesura cumplida.




Que resulta que la vida da para mucho aunque no siempre sea para tanto.
Y qué, queridos míos, y qué.




7 comentarios:

TORO SALVAJE dijo...

Ríe, gasta y vuela todo lo que puedas.

Lo de volar es sin escoba eh...

Besos.

Carmela dijo...

No dejes de ser traviesa y hacer todo tipo de travesuras, :)
Un besote.

Marga dijo...

Toro, qué te crees tú eso, bonito...con el caché que me da la escoba! já.

Beso volanderos.


Carmela, lo intento aunque el tiempo no me deje mucho. Besososs

El peletero dijo...

La vida es como un globo, hay que tirar esa arenilla para que suba y suba y poder dar así la vuelta al mundo, en ochenta días o solamente en ocho, o en ochocientos, que el mundo sí que da para casi todo y con la vida el buen humor, como ese de la fotografía donde unos niños, en lugar de ir al salón de la Infancia, se detienen a ver el cartel de una señora estupenda.

Besos de señor estupendo

seguimosviviendo dijo...

Peletero, ya ve, los niños... y como ellos, nosotros también estamos a lo que no tenemos que estar, a veces.

Por eso sí, a la arenilla y a los ochenta u ochocientos días. Y que nos quiten lo bailao... jajaja.

Besos estupendísimos

El peletero dijo...

Ya me comentará usted este enlace de "Seguimos viviendo", bueno, si usted quiere.

Besos

Marga dijo...

Peletero, no hay mucho que explicar,que como voy como voy, una moto, se me lían los usuarios y los blogs...

Besotes!