lunes, 13 de diciembre de 2010

Centinelas


M. pone música mientras trabajamos, y ahora no recuerdo si yo quise ser una chica Almodóvar en algún momento de mi vida o tuve ganas de gritar que he hecho yo para merecer esto. Seguro que sí a lo segundo, lo primero, aunque divertido y chic, no me cabe duda de que nunca lo deseé, no fue mi estilo de mujer por mucho que me gustara que me ataran sin excesivo celo al practicar ciertos juegos, amor, pero parecían sufrir como condenadas el peso de sus tacones y días, y yo nunca conseguí dar la talla en el sentir sufridora. El drama me repele porque me dio por pensar que la vida aspiraba a ser -poniéndole mucho empeño y buena voluntad, eso sí- una canción tarareada por un idiota y por mucho que lo intenté no logré tomarme muy en serio su canto. A pesar de Biedma y su poema más redondo, una no lo ha empezado a entender ni siquiera más tarde porque sin finalidad en sí misma pero sí en su término, la vida, no me parece muy seria que digamos, señor Biedma.

Que la vida iba en serio
uno lo empieza a comprender más tarde.

Gil de Biedma


¿Fue Kafka quién habló de la literatura como lepra? Si por más que me fuerzo llevo un tiempo sintiéndome incapaz de penetrar la realidad y no digamos ya la belleza. ¿O no será cuestión de amor propio y poco más? Sin ganas de andar perdiendo miembros sobre el papel. Una visión un tanto gore, desagradable, lo sé. Perdonadme.

Volveremos de las ciudades quemadas
y seremos los fantasmas de nuestras propias
palabras.


Leopoldo Mª Panero

Todo esto puede parecerte prosaico pero temo haber perdido el norte de las metáforas, tanto como disfrutaba maquinando con ellas en un pasado. Pero descubrir que no eran más que un juego y que no hay metáforas posibles, que los ajustes de cuentas con la existencia siempre terminan por convertirlas en versos inanes, en silencio sin sed. Y eso sí que es serio. Tal vez fuera a lo que Biedma se refiriera ¿quién sabe?

… y que mueren de tiempo

también

las palabras

Ada Salas

Ni poemas ni metáforas pues y me cuesta desnudarme por las noches entre tanto jirón de palabras y versos extraviados prendidos a mi ropa. No desearía confundir la pasión con la calceta, no a estas alturas. La pérdida de la única guía, cuando se renunció a ellas por salud vital, puede convertirse en un pavor recurrente.




10 comentarios:

TORO SALVAJE dijo...

Ese poema de Biedma me golpeó la primera vez que lo leí. Si que iba en serio la vida y que callado se lo tenía la muy guarra.

Besos genia.

emmagunst dijo...

la sincronicidad nos alcanzó Marga...el títilo del posteo es el mismo y el pensamiento que plasmaste está rondando mi cabeza desde esta tarde: qué tan seria debe ser mi vida? dónde quedaron mis emotivos despertares? a dónde fue a parar mi risa?

Abrazo

Tomás Serrano dijo...

Chica Almodóvar... No, hombre, no. Chica Bond, chica Bond. (Con todo mi respeto a Gil de Biedma...)

Marga dijo...

Toro, me gustan algunos poemas de Biedma pero éste es mi preferido (una vez leí que a él le parecía su poema más redondo). Y no te cortes, la muy puta iba en serio, sí, no seas tiquismiquis y correcto, aquí no se exige etiqueta, jeje.
Besote!

Emmagunts, aunque hablaba de mis descabales con la escritura más que de un momento vital resulta que si lo pienso sí, es difícil con la que nos está cayendo (recortes sociales y sinvergonzoneria a gogó) y las navidades (aggg)encima... sí, es díficil que mi cabreo o desilusión no se extienda a otos campos aunque crea hablar de otra cosa! jajaja.
Por lo demás... no permitas que nada ni nadie te quite el entusiasmo, ea!
Besote.

Tomás, uffff, ahí si que no doy la talla!!! que las chicas Bond eran mucha chica... válgamedió!

Carmela dijo...

Pues yo te deseo lo mismo que le has dicho a Emma, que nada ni nadie te quite el entusiasmo, qué es una de las cosas que mas aprecio de tus entradas. La vida puede ser muy puta, pero también puede ser muy hermosa. Lo bueno nunca ha sido fácil, y sí, que te veo un poco chica Bond que puede con todo. Lo de chica almodovar, cómo que no me mola.
Un beso!

xnem dijo...

siempre -ademas de sus letras- me encanta la selección fotográfica.

Antígona dijo...

Pero, ¿qué haríamos sin las palabras, sin las metáforas, niña Marga? La realidad es demasiado bruta, demasiado brutal, como para permitir que nos penetre sin ese tamiz amable que son las palabras, y las imágenes que componen. Que también pueden llegar a ser brutales, por supuesto que sí, pero al menos esa brutalidad es la nuestra, la conocida, la que de alguna forma –nunca del todo- nos pertenece, en la que podemos llegar a reconocernos, frente a la brutalidad de lo real que siempre esconde el enigma, lo ajeno, lo que alcanzamos a veces a palpar pero no a aprehender. Se convierten, sí, en versos inanes en esos ajustes de cuentas con la realidad, pero el tiempo suele acabar por devolverles su brillo una vez nos damos cuenta de que no hay ajuste de cuentas capaz de aniquilarlas, de que a temporadas se silencian caprichosamente pero luego vuelven también caprichosamente a florecer.

Yo no creo que la calceta sea incompatible con la pasión. Cuando ésta parece faltar, ponerse a tejer sin ton ni son puede ser un buen modo de invocarla.

Buena imagen, pese a lo gore, ésa de perder miembros sobre el papel. Pero tranquila, que luego crecen, como el rabo en las lagartijas ;)

Me sumo contundentemente a ese "aggg" por las Navidades. Tan muda me dejan que sólo soy capaz de emitir sonidos guturales. Más cuando percibo el entusiasmo colectivo que parece despertar su llegada. Dios, qué alienígena me siento!

Besos enajenados!

Marga dijo...

Carmela, sí, el entusiasmo pero... leñe!! lo que cuesta a veces mantenerlo!! lo intento, palabrita, algo es algo... jeje.
Y vale, intentaré ser una chica Bond pero me temo que estaré en pantuflas, yo me veo más de andar por casa que esas mujeronas, jajaja.
Abrazo!

Xnem, ya sabes, disfruto de una buena imagen tanto como de las buenas palabras, son complementarias siempre pensé... y sé que con usté tengo el listón muu alto así que me gusta que me lo diga. Que una también tiene su corazoncito... jeje
Besote, pirata!

Antígona, ya, si lo sé, cómo soportar la brutalidad sin el gusto de las palabras? sería incapaz, ays, pero yo qué sé, estoy de aquella manera, ya me entiende. Eso, (además de alienígena que normalmente es como me sentía en éstas fechas) las navidades remueven mucho. A temporadas, eso es lo que no debo olvidar, tienes razón, pero tendemos a hacerlo cuando nos sentimos menos fuertes.

Y es verdad! no había pensado en esa imagen de la calceta, jajaja, malditos prejuicios propios que nos hacen obviar que todo tiene su aquel y sus pros.

Besos pro!!!

Licantropunk dijo...

Pero como no tengamos pulsiones existencialistas y nos dejemos ahogar en la reducción a la media y la mediocre vida diaria...
La vida es el camino, no hay meta. El que vea una meta, ese sí que es un iluso.
Saludos.

DaliaNegra dijo...

Como dijo una vez alguien,lo que es,es.La vida, las palabras.A veces la palabra reducida a su esqueleto tiene una belleza suprema.
Tu me maravillas,con metáforas o sin ellas.Besos,lagartija***